Es la historia de un niño que con once años es feliz porque después de una larga temporada su equipo el Deportivo América y el de su padre, disputará la tercera final de la copa Libertadores contra Peñarol. Han sido dos partidos duros para llegar hasta acá, hasta Santiago de Chile, sede escogida por la Confederación Sudamericana de Fútbol, y después de un largo partido el Deportivo América pierde con Peñarol la copa.